Cómo es trabajar con nosotros: nuestro proceso paso a paso

Contratar foto y video suele generar una duda razonable: ¿qué pasa exactamente después de firmar? Aquí está nuestro proceso completo, paso a paso, para que sepas qué esperar en cada momento — y para que puedas comparar con lo que te ofrezcan otros.
Lo publicamos porque la falta de claridad es una de las principales fuentes de ansiedad en la planeación. Saber qué viene, cuándo y de quién depende, quita presión de encima.
1. La conversación
Todo empieza con una llamada o un mensaje. No es una llamada de venta: es para entender tu evento. Preguntamos la fecha, la locación, cuántos invitados, qué momentos no pueden faltar y qué te preocupa.
También es tu momento de evaluarnos: pídenos ver una galería completa y una película entera, no un portafolio de mejores momentos. Si algo no cuadra, mejor saberlo ahora.
2. La propuesta
En menos de 24 horas te enviamos una propuesta con entregables concretos: horas de cobertura, cantidad aproximada de fotos editadas, duración del video, formatos y plazos de entrega.
Sin letra pequeña. Si algo no está incluido —dron, segundo operador, álbum, horas extra— aparece listado con su costo, no aparece después como sorpresa.
3. Reservar la fecha
La fecha se aparta con un anticipo y un contrato firmado. El contrato existe para protegerte a ti tanto como a nosotros: define qué entregamos, en cuánto tiempo, qué pasa si hay que cancelar y qué derechos tienes sobre tus imágenes.
El saldo se distribuye en pagos hasta el evento. Nunca pedimos el total por adelantado.
4. La planeación
Aquí es donde se gana o se pierde la cobertura, y donde muchos estudios no invierten tiempo.
- Armamos el cronograma juntos, calculando la hora dorada de tu fecha específica para que la sesión de pareja caiga en la mejor luz.
- Visitamos o estudiamos la locación para saber dónde estará el sol a cada hora y dónde haremos los retratos si llueve.
- Hacemos una lista de momentos clave contigo: quién es el abuelo que no puede faltar, si hay una sorpresa preparada, qué detalle tiene significado.
- Coordinamos con tus otros proveedores —el salón, el DJ, la organizadora— para que nadie se estorbe.
5. El gran día
Llegamos antes de la hora acordada, con equipo de respaldo: segundo cuerpo de cámara, baterías y tarjetas duplicadas. Si algo falla, tu día no se detiene.
Durante el evento trabajamos con discreción. Dirigimos cuando hace falta —en los retratos y la sesión de pareja— y desaparecemos el resto del tiempo. Nuestro objetivo es que se olviden de que estamos ahí.
Al terminar, respaldamos todo el material en dos ubicaciones distintas antes de irnos del lugar.
6. La magia de la edición
Es la parte que nadie ve y la que más define el resultado. De 3.000 a 5.000 disparos seleccionamos los que cuentan la historia, y sobre esos trabajamos color, densidad y retoque hasta que la galería completa se sienta de una sola pieza.
Esta es nuestra especialidad: editamos también para fotógrafos y estudios de Estados Unidos y Europa, y ese es el estándar que aplicamos a cada evento local.
En video, el montaje se construye sobre el audio real —los votos, los discursos— y se termina con color grading y diseño de sonido.
7. La entrega
- Vista previa en 48 horas: una selección corta para que puedan compartir de inmediato.
- Galería completa editada en el plazo acordado, en línea, descargable y organizada por momentos.
- Highlight film y, según el paquete, versión extendida y reel vertical para redes.
- Respaldo del material guardado por un tiempo definido tras la entrega.
Y después de eso seguimos disponibles: para el álbum, para copias adicionales o para el siguiente evento de la familia.
Qué esperamos de ti
El proceso funciona en dos direcciones. Lo que más ayuda de tu parte:
- Contarnos con anticipación cualquier sorpresa o momento no obvio.
- Avisar de dinámicas familiares delicadas, para manejarlas con cuidado.
- Confiar en la dirección durante la sesión, aunque alguna indicación parezca rara.
- Reservar tiempo real para los retratos: 30 a 40 minutos en la hora dorada.
Con eso, el día fluye. Y tú puedes concentrarte en lo único que importa: vivirlo.
Preguntas que nos hacen seguido
¿Y si llueve? Definimos el plan alterno durante la planeación, no ese día. Cada locación tiene un punto techado identificado de antemano, y sabemos qué retratos se pueden resolver ahí.
¿Puedo pedir fotos específicas? Sí, y lo recomendamos. Una lista corta de imprescindibles —el retrato con la abuela, la foto con los amigos de la universidad— asegura que nada se pase por alto entre la emoción del día.
¿Cuántas personas van? Depende del paquete y del tamaño del evento. Lo definimos en la propuesta y no cambia después: sabes exactamente quién va a estar.
¿Qué pasa si me atraso? Los eventos se atrasan; es lo normal. Por eso el cronograma se arma con holgura y protegemos la hora dorada por encima de todo lo demás. Si algo tiene que ceder, cede otra cosa.
¿Puedo ver las fotos sin editar? No entregamos material en bruto. Una foto sin editar no representa nuestro trabajo, igual que un plato a medio cocinar no representa al cocinero. La edición es la mitad del oficio.
Por qué contamos todo esto
Porque la mayor parte de la ansiedad en la planeación viene de no saber qué esperar. Una pareja que conoce el proceso hace mejores preguntas, toma mejores decisiones y llega más tranquila al día del evento.
Y porque compararlo te sirve. Si otro estudio no puede explicarte con este nivel de detalle qué pasa después de firmar, esa falta de claridad suele anticipar cómo será trabajar con ellos.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto tarda la entrega?
- Depende del proyecto, normalmente algunas semanas. La edición de calidad es artesanal y toma su tiempo. Te damos un plazo claro desde el inicio.
- ¿Tienen equipo de respaldo?
- Sí. Trabajamos con cámaras y equipo de respaldo para que tu día esté siempre cubierto.
- ¿Puedo pedir cambios en la edición?
- Trabajamos contigo para que el resultado te encante. Conversamos los detalles durante el proceso.
¿Buscas este servicio? Conoce nuestra cobertura de nuestro trabajo.